ORACIÓN INICIAL
Corazón de Jesús dadnos vuestra luz para que
conozcamos las maravillas de vuestra Divina Realeza y sus inefables tesoros. Oh
María, por tu Corazón Inmaculado intercede en favor nuestro para que hagamos
bien este ejercicio piadoso a la mayor gloria del Corazón de Jesús. Amén
REFLEXIÓN PARA EL DÍA
Corazón de Jesús Rey y Centro de todos los
corazones.
25 de agosto, 1985
Jesucristo es rey de los corazones. Sabemos que
durante su actividad mesiánica en Palestina el pueblo, al ver los signos que
hacia, quiso proclamarlo rey. Veía en Cristo un justo heredero de David, que
durante su reino llevó a Israel al culmen del esplendor.
Sabemos también que ante el tribunal de Pilato Jesús
de Nazaret a la pregunta: ¿Tú eres rey? respondió:"Mi reino no es de este
mundo... Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar
testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz"(Jn
18,33. 36-37).
En este mundo Cristo es rey de los corazones. Nunca
quiso ser soberano temporal, ni siquiera sobre el trono de David. Sólo deseó
ese reino que no es de este mundo y que, al mismo tiempo, en este mundo se
arraiga por medio de la verdad en los corazones humanos: en el hombre interior.
Por este reino anunció el Evangelio e hizo grandes signos. Por este reino, el
reino de las hijas y de los hijos adoptivos de Dios, dio su vida en la cruz.
Y confirmó de nuevo este reino con su resurrección,
dando el Espíritu Santo a los Apóstoles y a los hombres en la Iglesia. De este
modo Jesucristo es el rey y centro de todos los corazones. Reunidos en El por
medio de la verdad, nos acercamos a la unión del reino, donde Dios
"enjugará toda lágrima" (Ap 7,17), porque será "todo en
todos" (1 Co 15,28).
RAMILLETE ESPIRITUAL DEL BEATO P. BERNARDO F. DE
HOYOS
“Dióseme a entender que no se me daban a gustar las
riquezas de este Corazón para mí sólo, sino para que por mí las gustasen otros.
Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo
esta fiesta en especialidad para España, en que ni aún memoria parece hay en
ella, me dijo Jesús: Reinaré en España, y con más veneración que en otras
muchas partes”.
ORACIÓN FINAL
Oh Corazón Sacratísimo del Rey Divino, acelerad el
cumplimiento perfecto de vuestra Gran Promesa al P. Bernardo F. de Hoyos. Venga
ya vuestro Reinado de verdad y vida, de santidad y gracia, de justicia, amor y
paz por intercesión de María Mediadora de todas las gracias, vuestra Madre y
Madre nuestra Inmaculada. Amén
JACULATORIA
“Señor Jesús manso y humilde de corazón, haz mi
corazón semejante al tuyo”