DÍA 22

DÍA 22


ORACIÓN INICIAL

Corazón de Jesús dadnos vuestra luz para que conozcamos las maravillas de vuestra Divina Realeza y sus inefables tesoros. Oh María, por tu Corazón Inmaculado intercede en favor nuestro para que hagamos bien este ejercicio piadoso a la mayor gloria del Corazón de Jesús. Amén

REFLEXIÓN PARA EL DÍA

Corazón de Jesús despedazado por nuestros delitos.  

31 de agosto, 1986


 Jesús de Nazaret, el que durante la última Cena dijo: “Esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros... Este es el cáliz de mi Sangre derramada por vosotros”. Jesús: sacerdote fiel, que mediante su propia sangre entra en el tabernáculo eterno. Jesús: sacerdote, que según el orden de Melquisedec nos deja Su sacrificio: haced esto ... : ¡Jesús, Corazón de Jesús!

Corazón de Jesús en Getsemaní, que "se entristece hasta la muerte" que siente el "peso" terrible. Cuando dice: "Todo te es posible: aleja de mi este cáliz" (Mc.14,36). El sabe, al mismo tiempo, cuál es la voluntad del Padre, y no desea otra cosa que cumplirla: derramar el cáliz hasta el fondo. Corazón de Jesús, despedazado con la eterna sentencia: efectivamente, Dios ha amado tanto al mundo hasta dar su Hijo unigénito...

Tantos siglos antes lo había dicho Isaías: Pero fue El ciertamente quien soportó nuestros sufrimientos y cargó con nuestros dolores, mientras que nosotros le tuvimos por castigado, herido por Dios y abatido, (Is 53,4), El se ha inmolado por nuestros delitos: y, sin embargo, ¿no decían en el Gólgota: "Si eres hijo de Dios, baja de esa cruz" (Mt 27,40)?

Así decían. Y, sin embargo, el Profeta sabía. Y, sin embargo, Isaías decía..., tantos siglos antes: Fue traspasado por nuestras iniquidades y molido por nuestros pecados... Todos nosotros andábamos errantes como ovejas, siguiendo cada uno su camino. Y Yahvé cargó sobre El la iniquidad de todos nosotros... Fue arrancado de la tierra de los vivientes y herido de muerte por el crimen de su pueblo" (Is 53,5-8).

¡Despedazado por nuestros delitos! Corazón de Jesús, despedazado por los pecados... Los sufrimientos de la agonía abrazan gradualmente todo el cuerpo del Crucificado. Lentamente la muerte llega al corazón. Jesús dice: "Todo está cumplido". "Padre, en tus manos entrego mi espíritu" (Lc 23,46). ¿Cómo iban a cumplirse las escrituras diversamente? ¿Cómo iban a cumplirse diversamente las palabras del Profeta que dice: "El Justo, mi Siervo, justificará a muchos... Se cumplirá por su medio la voluntad del Señor"? (Is 53,11) ¡La voluntad del Padre! ¡No la mía, sino tu voluntad!

Nos hemos unido en la oración contigo, Madre de Cristo, contigo, que has participado en sus sufrimientos Tú nos conduces al Corazón de tu Hijo agonizante en la cruz, cuando en su despojamiento se revela hasta el fondo como Amor. Oh Tú, que has participado en sus sufrimientos, permítenos perseverar siempre abrazando este misterio. ¡Madre del Redentor! ¡Acércanos al Corazón de tu Hijo!

RAMILLETE ESPIRITUAL  DEL BEATO P. BERNARDO F. DE HOYOS

“Después de tinieblas, se anegó del todo mi espíritu en excesivas olas de tristeza, contemplando sepultado a mi Dios y afligida a mi Santísima Madre. Estaba mirando en mi santo crucifijo la imagen de lo que por la mañana había visto, y fue tanta la fuerza del dolor interior que, con un dolorosísimo suspiro se dividió física y realmente mi corazón en dos partes con dolores materiales espiritualizados, que no eran cosa en comparación de los que atravesaban mi espíritu”.

ORACIÓN FINAL

Oh Corazón Sacratísimo del Rey Divino, acelerad el cumplimiento perfecto de vuestra Gran Promesa al P. Bernardo F. de Hoyos. Venga ya vuestro Reinado de verdad y vida, de santidad y gracia, de justicia, amor y paz por intercesión de María Mediadora de todas las gracias, vuestra Madre y Madre nuestra Inmaculada. Amén

JACULATORIA

“Señor Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”