DÍA 17

DÍA 17


ORACIÓN INICIAL

Corazón de Jesús dadnos vuestra luz para que conozcamos las maravillas de vuestra Divina Realeza y sus inefables tesoros. Oh María, por tu Corazón Inmaculado intercede en favor nuestro para que hagamos bien este ejercicio piadoso a la mayor gloria del Corazón de Jesús. Amén

REFLEXIÓN PARA EL DÍA

Corazón de Jesús paciente y de mucha misericordia.  

27 de julio, 1986


Hoy, con ocasión de la oración del Ángelus, deseamos releer una vez más, junto con María, el Evangelio, en él aparece el Corazón de Jesús, paciente e inmensamente misericordioso. ¿No es tal vez así el Corazón de Aquel que "pasó haciendo bien" a todos (Hch 10,38)?  ¿De Aquel que hizo que los ciegos adquiriesen la vista, los cojos caminasen, los muertos resucitasen? ¿Qué a los pobres se les anunciara la Buena Nueva (Lc 7,22)? ¿No es tal vez así el Corazón de Jesús, que no tenía El mismo dónde reclinar la cabeza mientras que los lobos tienen sus guaridas y los pájaros sus nidos (Mt 8,20)? ¿No es tal vez así el Corazón de Jesús, que defendió a la mujer adúltera de la lapidación y luego le dijo: "Vete, y de ahora en adelante no peques más (Jn 8,3-10)? ¿No es tal vez así el Corazón de Aquel que fue llamado "amigo de publicanos y pecadores" (Mt 11,19)?

¡Miremos, junto con María, el interior de este Corazón! ¡Releámoslo a lo largo del Evangelio! Más aún, sobre todo releamos este corazón en el momento de la crucifixión. Cuando ha sido traspasado por la lanza. Cuando se ha desvelado hasta el fondo el misterio en El escrito. El Corazón paciente porque está abierto a todos los sufrimientos del hombre. ¡El Corazón paciente, porque está dispuesto El mismo a aceptar un sufrimiento inconmensurable con metro humano! ¡El Corazón paciente, porque es inmensamente misericordioso! En efecto, ¿qué es la misericordia, sino esa medida particularísima del amor, que se expresa en el sufrimiento? ¿Qué es, en efecto, la misericordia sino esa medida definitiva del amor, que desciende al centro mismo del mal para vencerlo con el bien? ¿Qué es sino el amor que vence el pecado del mundo mediante el sufrimiento y la muerte?

¡Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia! ¡Madre, qué has mirado en este Corazón, cuando estabas presente al pie de la cruz! Madre que, por voluntad de este Corazón, te has hecho Madre de todos nosotros. ¿Quién conoce como Tú el misterio del Corazón de Jesús en Belén, en Nazaret, en el Calvario? ¿Quién como Tú sabe que es paciente e inmensamente misericordioso? ¿Quién como Tú da testimonio incesantemente de ello?

RAMILLETE ESPIRITUAL  DEL BEATO P. BERNARDO F. DE HOYOS

“El Verbo Divino, en cuanto Dios, me declaró quería formar en mí una imagen de aquel Corazón, que unió consigo mismo hipostáticamente, prometiéndome comunicarme algo de la Paciencia de aquel su Corazón pacientísimo”.

ORACIÓN FINAL

Oh Corazón Sacratísimo del Rey Divino, acelerad el cumplimiento perfecto de vuestra Gran Promesa al P. Bernardo F. de Hoyos. Venga ya vuestro Reinado de verdad y vida, de santidad y gracia, de justicia, amor y paz por intercesión de María Mediadora de todas las gracias, vuestra Madre y Madre nuestra Inmaculada. Amén

JACULATORIA

“Señor Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”