DÍA 13

DÍA 13


ORACIÓN INICIAL

Corazón de Jesús dadnos vuestra luz para que conozcamos las maravillas de vuestra Divina Realeza y sus inefables tesoros. Oh María, por tu Corazón Inmaculado intercede en favor nuestro para que hagamos bien este ejercicio piadoso a la mayor gloria del Corazón de Jesús. Amén

REFLEXIÓN PARA EL DÍA

Corazón de Jesús en quien habita toda la plenitud de la Divinidad.  

15 de septiembre, 1985


Desde el mes de junio, durante los domingos del verano, nuestra oración del "Ángelus" saca temas de reflexión de las letanías del Sagrado Corazón de Jesús. Nos detenemos sobre cada una de las invocaciones y meditamos la gran riqueza de contenido que en ellas se encierra. Es una fuente de inspiración para nuestra vida interior: para nuestra relación con el misterio de Jesucristo.

Ayer, mediante la solemnidad de la Exaltación de la Santa Cruz, la Iglesia entera se abrió una vez más hacia este Corazón en el que "habita toda la plenitud de la divinidad". El misterio de Cristo: Dios-Hombre, tiene una elocuencia particular cuando miramos a la Cruz: ¡He aquí el hombre! ¡He aquí el Crucificado! ¡He aquí-al Hombre totalmente despojado! ¡He aquí al Hombre "destrozado a causa de nuestros pecados"! ¡He aquí al Hombre "cubierto de oprobios"! Y, al mismo tiempo: ¡he aquí al Hombre-Dios! En El habita toda la plenitud de la divinidad. ¡De la misma naturaleza que el Padre! Dios de Dios. Luz de luz. Engendrado, no creado. El Verbo Eterno. Uno en la divinidad con el Padre y con el Espíritu Santo.

Cuando el centurión, en el Gólgota, traspasó con una lanza el Crucificado, de su costado salió sangre y agua. Este es el signo de la muerte. El signo de la muerte humana del Dios Inmortal. Al pie de la Cruz se encuentra la Madre. La Madre Dolorosa. La recordamos al día siguiente de la Exaltación de la Cruz. Cuando el costado de Cristo fue traspasado por la lanza del centurión se cumplió en Ella la profecía de Simeón: "Y a ti una espada te traspasará el alma" (Lc 2,25). Las palabras del profeta son un anuncio de la definitiva alianza de los Corazones: del Hijo y de la Madre; de la Madre y del Hijo. "Corazón de Jesús, en el que habita toda la plenitud de la divinidad Corazón de María - Corazón de la Virgen Dolorosa - Corazón de la Madre de Dios. ¡Que nuestra oración a la hora del "Ángelus Domini" se una hoy a esa admirable alianza de los Corazones!

RAMILLETE ESPIRITUAL  DEL BEATO P. BERNARDO F. DE HOYOS

“Miré en el espejo de mi misma alma reverberar la claridad del mismo Dios Trino y Uno. De modo que yo no veía al mismo Dios en sí mismo, sino a mi alma y al mismo Dios en ella. Miraba el inefable misterio de la Trinidad con mayor claridad que jamás le había entendido”.

ORACIÓN FINAL

Oh Corazón Sacratísimo del Rey Divino, acelerad el cumplimiento perfecto de vuestra Gran Promesa al P. Bernardo F. de Hoyos. Venga ya vuestro Reinado de verdad y vida, de santidad y gracia, de justicia, amor y paz por intercesión de María Mediadora de todas las gracias, vuestra Madre y Madre nuestra Inmaculada. Amén

JACULATORIA

“Señor Jesús manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”